Guía completa

Qué hace y por qué se tapona

La válvula EGR devuelve una parte de los gases de escape a la admisión. Eso baja la temperatura de combustión y reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno. El precio de esa ventaja es que por la válvula pasa hollín, y el hollín, mezclado con los vapores de aceite del cárter, forma una costra.

En un motor que trabaja caliente durante horas, la costra crece despacio. En uno que pasa el invierno en trayectos de diez minutos entre Capiscol y el centro, crece deprisa.

Señales en carretera

El síntoma más habitual es una vacilación al acelerar a medio régimen, como si el coche se ahogara un momento. Subiendo por la A-1 hacia Madrid o al incorporarse a la BU-30 se nota más, porque es cuando el motor pide aire limpio y la EGR debería estar cerrada.

Cómo lo hacemos

Primero, comprobar. Con el equipo de diagnosis ordenamos a la válvula que se mueva y vemos si llega a la posición pedida. Si lo hace bien, quizá el problema está en otro sitio, como el caudalímetro o un manguito.

Después, decidir. Si se mueve con dificultad por suciedad, se desmonta y se limpia, incluido el conducto de admisión cercano. Si el actuador o el sensor de posición están dañados, la limpieza no va a resolverlo.

Cuidarla en el día a día

Un rato de marcha sostenida por autovía de vez en cuando ayuda a que el motor trabaje caliente y genere menos depósitos. Junto con el aceite correcto y cambiado a tiempo, alarga mucho la vida de la EGR. La reparación lleva la garantía legal vigente en España.