Guía completa

El código que asusta

Cuando aparece un código de eficiencia del catalizador, mucha gente da por hecho que toca cambiarlo. Es comprensible, pero no siempre es así. Ese código lo genera la sonda posterior, que vigila lo que sale del catalizador. Si esa sonda está lenta o hay una pequeña fuga de escape cerca, el coche puede creer que el catalizador falla cuando no es así.

El orden de las comprobaciones

  1. Sonda posterior. Comprobamos que responde bien.
  2. Fugas. Juntas del colector y uniones cercanas, que con la sal se pican.
  3. Encendido. Una bujía o una bobina que falla manda combustible sin quemar al catalizador y lo daña.
  4. Consumo de aceite. Si el motor quema aceite, el catalizador se contamina.

Solo cuando todo eso está bien y el catalizador sigue sin trabajar, lo cambiamos.

El frío y los trayectos cortos

El catalizador necesita alcanzar temperatura para funcionar. En las mañanas de helada, un coche que hace un trayecto de cinco minutos casi no le da ocasión de calentarse. No lo rompe, pero si además hay un fallo de encendido o una mezcla rica mantenida, se deteriora antes.

Homologado y bien montado

El catalizador que se monta tiene que estar homologado para tu modelo. En coches con muchos inviernos, la tornillería del escape suele estar muy oxidada y hay que trabajar con cuidado para no dañar el colector. Terminamos con borrado de códigos y una prueba para comprobar que no vuelve. Garantía legal vigente en España.