Guía completa

Óxido por fuera y por dentro

El escape es la parte del coche que peor lleva el invierno burgalés. Por fuera recibe el agua con sal y fundentes de las carreteras de la provincia. Por dentro, cada trayecto corto deja agua condensada que no llega a evaporarse, porque el tubo no se calienta lo suficiente. Entre las dos cosas, el silenciador trasero suele ser el primero en abrirse.

¿Parche o tramo nuevo?

Aquí no hay una respuesta única. Lo que hacemos es tocar el metal: si alrededor de la grieta está firme, una soldadura bien hecha resuelve y alarga la vida del escape. Si al rascar se deshace en láminas, cualquier soldadura acabará abriéndose al lado. En ese caso te lo enseñamos y cambiamos el tramo.

El flexible, la malla trenzada que hay cerca del motor, es otro clásico. Absorbe las vibraciones del motor y con los años se rompe. No suele admitir reparación duradera.

El ruido que no es el escape

A veces lo que suena no es una fuga sino una pantalla térmica suelta o un soporte de goma partido. El golpeteo metálico al pasar por un badén en el G-3 o al arrancar suele venir de ahí, y es una reparación sencilla.

Fugas y sonda lambda

Una fuga antes de la sonda puede provocar códigos de mezcla pobre y luz de motor. Por eso, cuando reparamos el tramo delantero, comprobamos también que la sonda lee bien. La reparación lleva la garantía legal vigente en España.