Guía completa
Primero la ficha técnica
El error más caro en personalización es montar primero y preguntar después. Una llanta con otra medida, un escape distinto o unas luces adicionales pueden obligar a tramitar una reforma, y si no se hace, la ITV lo marca. Por eso empezamos cada proyecto mirando la ficha técnica del coche y las homologaciones de las piezas.
Qué suele pasar sin trámite y qué no
Sin entrar en casos concretos, que dependen de cada pieza y de su documentación:
- Accesorios homologados que no alteran dimensiones relevantes suelen ser sencillos.
- Cambios de medida de rueda, de suspensión o de alumbrado son los que más a menudo exigen reforma.
- Lo que modifica la anchura o la altura del coche merece siempre una consulta previa.
Pensar en el uso real
En una ciudad con badenes, cuestas en el casco viejo y algún día de nieve, rebajar mucho un coche de diario puede convertirse en un problema para entrar en garajes o pasar por calles con el firme roto. Lo hablamos antes, sin quitarte la idea, para que el resultado te guste también en enero.
Montaje
Ajustamos las piezas a la carrocería, las pintamos al color si hace falta y cuidamos que las fijaciones no abran puntos de óxido, algo importante con la sal que reciben los bajos en invierno. El trabajo tiene la garantía legal vigente en España.