Guía completa

Una pieza que solo existe en parte del parque

Si tu coche es de tracción delantera —el caso de la mayoría de utilitarios y compactos que circulan por Burgos—, no tiene árbol de transmisión: la potencia sale directa del motor hacia las ruedas delanteras a través de los palieres. El árbol aparece solo en dos configuraciones: tracción trasera, donde el motor va delante pero las ruedas motrices están detrás y un árbol largo une caja de cambios con diferencial trasero; y tracción total, donde un tramo de árbol conecta el reparto central con el eje trasero.

Lo que se desgasta con el tiempo

En los árboles de dos piezas hay un cojinete central: un soporte de goma con rodamiento que sostiene el árbol a media distancia. La goma se degrada con los años y el rodamiento acaba sufriendo — el síntoma es una vibración que aparece entre 60 y 100 km/h y crece con la velocidad. En cada extremo hay una junta cardán que permite que el árbol gire mientras la suspensión se mueve; cuando cogen holgura, el ruido característico es un golpe seco al pasar de acelerar a soltar el acelerador, más notorio bajando de marcha. El eje en sí rara vez falla salvo por impacto directo o corrosión severa, y en ese caso toca sustituirlo entero.

Distinguir el origen de la vibración

Una vibración a alta velocidad puede venir de varios sitios y no todos son el árbol: rueda mal equilibrada, neumático deformado por dentro, palier con holgura, disco de freno alabeado. La forma de aislarlo es la prueba en carretera con atención al patrón exacto. Si crece de forma continua con la velocidad sin depender de la marcha metida, apunta a árbol o palier. Si aparece solo en un régimen concreto y desaparece un poco por encima o por debajo, es equilibrado de rueda. Si solo se nota frenando, es el disco. Si solo se nota acelerando a fondo, palier o junta cardán. Cambiar piezas sin pasar por esta prueba es la forma más rápida de gastar dinero sin resolver nada.

Marcas y equilibrado

Montamos GKN y Spicer como primer equipo — para un árbol completo no merece la pena arriesgar con genéricos, porque llegan sin el equilibrado de fábrica y generan vibración desde el primer kilómetro. Cada vez que desmontamos un árbol, sea para revisar el cojinete o tras un cambio completo, pasa por equilibrado dinámico con una máquina específica antes de volver a montarlo — a las revoluciones a las que gira, cualquier desbalanceo mínimo se amplifica y acaba destrozando el cojinete nuevo en pocos miles de kilómetros.